jueves, 23 de abril de 2009

Libros....



Si hay algo que me haya apasionado en mi vida, desde que tengo memoria, es la lectura. Recuerdo haber compartido esta pasión con las personas más importantes de mi vida. Recuerdo, como si fuera hoy, pasar las tardes de invierno, cuando hacía sol, sentada en el poyo de algún vecino mientras mi abuelo, desde el otro lado de la acera, me vigilaba y leía a Marcial Lafuente Estefanía, a mi padre, que me había dado a leer toda su biblioteca antes de terminar la EGB y que se llevó alguna que otra "advertencia" de parte de mis profes por no poner atención al tipo de libros que me dejaba leer, y que siempre consideró que ya tendría yo el juicio suficiente como para decidir si quería leerlos o no, y con quien siempre fue un lujo poder discutir cuando había terminado cada novela. Ellos, y otrs mee enseñaron a amar los libros, a buscar en ellos más allá de las historias, a quererlos, a cuidarlos, a vivir cada una de las vidas que en ellos se cuentan. No creo que fuera capaz de entender mi vida sin los miles de libros que han pasado por ella, y por los tantos que me quedan por pasar. Si hay algo más hermoso que leer un libro que te encanta, para mí, es poder compartir esa aventura con alguien a quien quieres y espero que la vida no me retire el privilegio de poder seguir aprendiendo y compartiendo junto a las gentes que quiero.

sábado, 4 de abril de 2009

Aprendizajes.

Nadie que haya pasado por mi vida ha dejado nunca de aportarme algo. Las buenas personas me enseñaron y me enseñan cada día a ser mejor. Las malas me recuerdan que no siempre hay que fiarse de la gente y sobre todo a valorar al primer grupo. Y luego están los luchadores, ese grupo de gente, que puede estar en cualquiera de los dos anteriores, pero que sobre todo te enseñan a no rendirte nunca, ni cuando la vida te suelta ostias con la mano abierta. Yo tengo una amiga así, buena gente y luchadora nata. 

Una vez me dijo que ella se había concedido el perdón y la libertad por todo lo que hacía en la vida, porque había mirado a la muerte demasiadas veces a los ojos. Hoy me entero de que la parca vuelve a llamar a su puerta, y no puedo más que estar muy triste, y tener mucha rabia, porque no toca, esta vez ya no le tocaba a ella. He aprendido tantas cosas a su lado, me ha enseñado en tantas ocasiones que estar enfermo no significa ser débil, que estar luchando no significa aprovecharse de los demás, que sonreir es el mejor pago que le puedes hacer a quienes te quieren cuando no te quedan fuerzas...me ha enseñado que todas las situaciones te pueden hacer crecer y ser mejor de lo que eres.

Hoy lo único que me apetece es maldecir, porque no es justo...porque esta vez no le tocaba.

Días surrealistas.

Estamos que nos pasa de todo...Nos visitan, nos cuesta encontrar un bar que nos guste en una ciudad que debe contar con cientos de ellos, nos echan de los bares...vamos que llevamos dos días que no tienen desperdicio y la cosa estoy segura de que no se para aquí en ningún momento.  Y todo esto en el comienzo de una primavera irlandesa, que un día nos da sol y otro lluvia.

El lunes empieza una buena semana, el próximo fin de semana uno de esos que no se olvidan y se quedan impregnados en el fondo de la retina. Hoy me he reído y he tenido uno de esos días en los que como dice una de mis buenas amigas, dan ganas de comprarse unas palomitas y sentarse a ver el espectáculo....yo por si acaso espero no perdérmelo. Lo importante de que te pasen cosas en la vida no es sólo que sucedan, sino ser lo suficientemente inteligente como para disfrutarlas cuando y como llegan.